Las enfermedades periodontales afectan a los tejidos que rodean y sostienen los dientes, principalmente las encías y el hueso. La más común es la gingivitis, que se manifiesta con inflamación y sangrado de encías. Si no se trata, puede evolucionar a periodontitis, una enfermedad más avanzada en la que el hueso que sostiene los dientes se va perdiendo poco a poco.

En Clínica Estefanita lo vemos con frecuencia: muchos pacientes llegan preocupados por el sangrado al cepillarse, sin saber que podría tratarse de algo más serio. Nuestra prioridad siempre es hacer un diagnóstico completo, explicar qué está ocurriendo y qué opciones existen para frenar el daño.

Implantes dentales y encías: una relación inseparable

Colocar un implante no es solo una cuestión de reemplazar un diente que falta. El éxito del tratamiento depende en gran parte de que el entorno esté sano. Las encías inflamadas o infectadas no son un buen terreno para integrar un implante. Cuando hay periodontitis activa, el hueso está debilitado y puede que no sea suficiente para sostener el implante de forma estable.

Por eso, antes de planificar un tratamiento de implantología, en Estefanita evaluamos con detalle la salud periodontal. Contamos con tecnología como el TAC 3D y escáneres intraorales de alta precisión para tomar decisiones más seguras. El objetivo no es solo que el implante se coloque, sino que se mantenga a lo largo del tiempo.

¿Qué pasa si tengo periodontitis y necesito un implante?

Si hay enfermedad periodontal activa, el primer paso es tratarla. En nuestra clínica diseñamos un tratamiento personalizado para controlar la infección, frenar la pérdida de hueso y reforzar la higiene oral del paciente. A veces se requiere hacer limpiezas profundas o incluso cirugías específicas para regenerar encía o hueso.

Cuando la encía está sana y el paciente mantiene buenos hábitos, entonces sí podemos valorar la colocación del implante. En casos más complejos, recurrimos a técnicas de cirugía guiada y regeneración ósea, que nos permiten trabajar con más precisión y seguridad, incluso cuando hay poco hueso disponible.

La importancia del mantenimiento tras el implante

Una vez colocado el implante, el trabajo no termina ahí. Las encías siguen necesitando atención, igual que los dientes naturales. Si no se cuidan, el implante puede verse afectado por una infección llamada periimplantitis, que es muy similar a la periodontitis y puede provocar que se pierda el implante.

Por eso, tras el tratamiento siempre pautamos revisiones periódicas, higiene profesional y seguimiento personalizado. En Estefanita acompañamos al paciente durante todo el proceso, incluso meses o años después. No hay tratamientos en cadena: cada boca es diferente y requiere un cuidado específico.

¿Cómo saber si tus encías están preparadas para un implante?

Algunos síntomas pueden dar pistas: encías que sangran, mal aliento persistente, movilidad dental o sensación de que los dientes “se alargan” son señales de alerta. Pero solo con una valoración clínica y radiológica podemos saber si realmente hay periodontitis, cuánto hueso queda y si es viable colocar un implante.

En la primera visita a Estefanita hacemos un estudio completo con TAC incluido, exploración clínica y escaneo digital si es necesario. Queremos que el paciente entienda su situación desde el principio, con total claridad y sin prisas. Y si el implante no es viable a corto plazo, explicamos qué pasos seguir para llegar hasta ahí.

Cuidar las encías es cuidar tu sonrisa a largo plazo

A veces pensamos que solo hay que preocuparse por las caries o los dientes torcidos, pero la salud de las encías es igual de importante. Una boca sana empieza por una encía sana. Y si en algún momento necesitas un implante, tener una buena base marcará la diferencia.

En Estefanita estamos para ayudarte a llegar a ese punto. Nuestro equipo te acompaña paso a paso, con un enfoque humano, empático y personalizado. No hacemos nada que no haríamos en nuestra propia boca. Porque nuestra especialidad eres tú.